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3 de julio de 2019

[20/2019] El crucero de la Chatarra Rodante, de Francis Scott Fitzgerald

Serie "Al murmullo del ventilador"

Desde que empezó el calor, no me despego del continuo runrún que emiten las aspas del #ventilador. Es tan hipnótico que, a veces, parece que se calla por momentos, aunque el simple hecho de pensar que no le oigo, me devuelve inmediatamente la atención a su #murmullo repetitivo. Sigue ahí, como un mantra de #verano. Es mi compañero de #lecturas, vamos juntos por toda la casa, buscando un rincón en el que abrir el #libro.



La serie "Al murmullo del ventilador" es una recopilación de reseñas
y recomendaciones de los libros de mi verano 2019

Capítulo 1: Viajes inolvidables


El crucero de la Chatarra Rodante, de Francis Scott Fitzgerald


Decía Jorge Herralde en el homenaje que le rindió la Feria del Libro de Madrid 2019 por sus 50 años de editor, que una de las tareas más importantes de su profesión es configurar un catálogo perfectamente identificable y fiable, para lo que la lectura es fundamental.

Estaremos de acuerdo en que el catálogo de Anagrama cumple a la perfección estas dos premisas: es tan identificable como fiable, por lo que, cuando descubrí El crucero de la Chatarra Rodante, de Francis Scott Fitzgerald, en su amarillo característico, decidí incluirlo en mi serie "Al murmullo del ventilador", la recopilación de los libros de mi verano 2019.

"Leer como editor es lo más sexy del mundo", dijo Herralde en su homenaje... Porque tienes la capacidad de descubrir autores que pueden convertirse en clásicos y porque compartes tus descubrimientos con el público. Y, vale que todos conocemos a Fitzgerald por El gran Gatsby, de la que el propio autor dijo: "He escrito la mejor novela de los Estados Unidos de América". Pero ¿de dónde venía antes de escribirlo?

10 de marzo de 2015

El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald

El gran Gatsby sonaba como una de las novelas imprescindibles de la literatura del siglo XX, por eso, el pasado mes de febrero, la elegimos como una de las lecturas del mes en el Club de Lectura Parla Este. Me enfrentaba a ella con ganas pero sin tener mucha idea del argumento (tampoco había visto ninguna de las dos versiones cinematográficas).

Así que cogí prestado el libro de la biblioteca y a mediados de febrero, comencé a leer. Al principio no sabía por qué pero no conseguía ni engancharme ni enterarme muy bien de la historia. El resultado: me leí dos libros entre medias hasta que, apurada porque la fecha de la próxima reunión estaba cerca, fui a la biblioteca y cogí otro ejemplar de otra editorial con otra traducción.

Et voilà. ¡Era la traducción lo que me estaba paralizando! Bueno, eso y que la primera parte de la novela es la más liosa hasta que entras en contexto. Pero ya está. Después de resolver ese incidente, fue coser y cantar.

El gran Gatsby es un libro ambientado en los felices años 20. Todo empieza cuando Nick Carraway, el narrador y parte protagonista de la historia, se muda para trabajar en bolsa a Nueva York, en concreto a un pueblo de Long Island conocido como West Egg. Justo en frente de su casa, vive un hombre muy rico llamado Jay Gatsby.

La mansión de Gatsby, en continuo estado de fiesta, se convierte en la metáfora por la búsqueda de la diversión, del escape y la evasión de la época. Siempre repleta de gente (invitados de otros invitados de otros invitados), de alcohol, baile y personajes muchas veces llevados al surrealismo, esta casa es punto de reunión diario para la alta sociedad de los felices años 20 americanos; gente que después se revela vacía, hipócrita, que huye de la parte más fea de la vida. En este sentido, el libro supone una dura crítica a este comportamiento, a este tipo de vida sinsentido que imperó durante un tiempo en la sociedad americana de la época.

Embaucado por el éxito, el glamour y el ambiente festivo que se vive en la mansión de Gatsby, Carraway siente una gran curiosidad por saber más acerca de ese tipo. Sin embargo, a pesar de que todos conocen a Gatsby, nadie sabe quién es, de dónde viene ni a qué se dedica. Eso sí, corren rumores, muchos rumores. Solo a lo largo de las páginas iremos descubriendo, a pinceladas, la verdad de toda la historia.

Como a mitad del libro, cuando ya se ha presentado la trama general en el que se enmarca la historia, el autor empieza a centrarse en una historia particular. Y es en este contexto en el que se entremezclan varias historias de amor, trágicas en su mayoría, marcadas por un importante halo de intereses, del dinero por encima de todo. Debido al maltrato que se le da al amor, descubriremos personajes interesados, frívolos, clasistas e insoportables en muchos casos.

Sobre el final no quiero desvelar mucho, nada más que es duro, frío. Es una metáfora y una reflexión sobre los valores de la época. Merece la pena dejarse llevar por las primeras páginas de la novela, algo más “pesadas”, para acabar en él. Un fin digno de hacernos parar un momento y pensar, pensar…


Los felices años 20


El Gran Gatsby se enmarca dentro de esta época también conocida como “Años Locos” y que se corresponde con un periodo de prosperidad económica en EEUU desde principios de la década hasta el crack del 29 y después la Gran Depresión. Os dejo un documental de La noche temática en el que se aborda el crack de la Bolsa de Nueva York de 1929 a partir de las causas, centrándose en el fenómeno especulativo de los "felices años 20".