Serie "Al murmullo del ventilador"
Desde que empezó el calor, no me despego del continuo runrún que emiten las aspas del #ventilador. Es tan hipnótico que, a veces, parece que se calla por momentos, aunque el simple hecho de pensar que no le oigo, me devuelve inmediatamente la atención a su #murmullo repetitivo. Sigue ahí, como un mantra de #verano. Es mi compañero de #lecturas, vamos juntos por toda la casa, buscando un rincón en el que abrir el #libro.
La serie "Al murmullo del ventilador" es una recopilación de reseñas
y recomendaciones de los libros de mi verano 2019
Desde que empezó el calor, no me despego del continuo runrún que emiten las aspas del #ventilador. Es tan hipnótico que, a veces, parece que se calla por momentos, aunque el simple hecho de pensar que no le oigo, me devuelve inmediatamente la atención a su #murmullo repetitivo. Sigue ahí, como un mantra de #verano. Es mi compañero de #lecturas, vamos juntos por toda la casa, buscando un rincón en el que abrir el #libro.
La serie "Al murmullo del ventilador" es una recopilación de reseñas
y recomendaciones de los libros de mi verano 2019
Capítulo 2: Misterios
Diez negritos, de Agatha Christie
La lista de lecturas de mi blog pocas veces incluye títulos que traten temas de misterio, intriga, novela negra o thrillers. Sin embargo, no sé por qué, en los últimos años he asociado el calor de la época estival a este tipo de libros.
Justo hace ya cinco veranos, en 2014, leí el libro del momento, La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker, y lo disfruté mucho. En julio de 2018 volví a Dicker de nuevo con El libro de los Baltimore y el resultado fue también muy satisfactorio.
Este año tuve la oportunidad de escuchar al escritor en un encuentro con lectores en la Feria del Libro de Madrid y me quedo con una de sus reflexiones: “En un libro no se impone un modelo, sino que el autor y la obra están al servicio de la creatividad del lector. Además, provoca que quien lo lee se plantee preguntas sobre sí mismo”.
Los libros de misterio como los de Joël Dicker requieren la participación activa del lector. Escenarios, personajes, detalles… Es necesario estar atento a todo. Y, cuando ya te conviertes en el detective, como en el caso de Diez negritos, de Agatha Christie, no puedes dejar pasar nada por alto.
Justo hace ya cinco veranos, en 2014, leí el libro del momento, La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker, y lo disfruté mucho. En julio de 2018 volví a Dicker de nuevo con El libro de los Baltimore y el resultado fue también muy satisfactorio.
Este año tuve la oportunidad de escuchar al escritor en un encuentro con lectores en la Feria del Libro de Madrid y me quedo con una de sus reflexiones: “En un libro no se impone un modelo, sino que el autor y la obra están al servicio de la creatividad del lector. Además, provoca que quien lo lee se plantee preguntas sobre sí mismo”.
Los libros de misterio como los de Joël Dicker requieren la participación activa del lector. Escenarios, personajes, detalles… Es necesario estar atento a todo. Y, cuando ya te conviertes en el detective, como en el caso de Diez negritos, de Agatha Christie, no puedes dejar pasar nada por alto.


